Fuente: Bichos de Campo

En noviembre las exportaciones de carne vacuna tuvieron una nueva y fuerte caída. El dato informado por el IPCVA (Instituto para la Promoción de la Carne Vacuna Argentina) indica que el mes pasado se despacharon 36.578 toneladas de cortes y otras 7.355 de huesos, lo que significa una caída de 33,4% con relación al mismo mes del año pasado.

Esa baja en el volumen vendido fue compensada por un incremento en el valor promedio del 49% respecto de noviembre del año pasado, gracias al aumento de los precios que paga China y también algunos países de la Unión Europea. La situación sin duda disimula el impacto del cepo a la exportación que mantiene el gobierno desde junio pasado, pues los mayores ingresos compensan la pérdida de volúmenes.

En lo que va del año las ventas de carne vacuna al extranjero sumaron 645.000 toneladas de cortes y otras 93.000 de huesos. Este subproducto se transformó en un negocio interesante para los exportadores, ya que se paga en torno a los 2.000 dólares la tonelada. Usualmente el destino es China.

Las ventas concretadas a los largo de estos 11 meses del 2021 significaron el 25% de la producción nacional de carne, pero excluyendo los huesos los envíos representaron el 22% del total. Es decir, por debajo del 24% que teóricamente impuso el Ministerio de Agricultura como “tasa de equilibrio”.

Pese a la caída en las exportaciones, el nivel de ingreso de divisas fue similar a los que se registraban el año pasado, y han entreado al país unos 2.500 millones de dólares. Esto, como se indicó, es gracias al aumento del valor promedio de la tonelada del 9%, lo que implica un precio por unidad de 4.825 dólares.

Pero la misma cuenta se puede hacer para calcular el dinero que se dejó de percibir por las restricciones que impuso el gobierno desde mayo a los despachos del producto. El cepo obliga a dejar en el país ciertos cortes pero además estableció cupos por frigoríficos. En cambio no limitó las ventas de determinadas cuotas como la 481, la Hilton, la de Estados Unidos, Israel y Colombia.

Si este año -hasta noviembre- se embarcaron 43.000 toneladas menos y tomando como referencia el valor promedio antes indicado, al país dejaron de ingresar unos 207 millones de dólares.

Mientras tanto, se sigue demorando la publicación de la nueva normativa respecto de cómo seguirá el negocio el año que viene. Estamos apenas a 4 días hábiles de que arranque el 2022 y todavía no aparece la regulación que debería explicar y poner las pautas para la evolución de la actividad, ya que el 31 de diciembre se cae el régimen vigente.

La semana pasada en Bichos de Campo dimos a conocer un informe oficial según el cual el año que viene se mantendrían los cupos. Los frigoríficos podrían despachar “en la misma proporción que en el período junio – noviembre de este año” y quedaría liberada la venta de carne de vaca tipo conserva y manufactura que abastece a la demanda de China, a dónde este año como el anterior se destinaron el 75% de las ventas.

Por el “cepo cárnico” aumentaron los precios de los huesos bovinos y para muchas industrias eso representa un problema

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