Fuente: El Pais Uruguay

En un momento en que la prioridad de Uruguay en materia de política exterior es avanzar en un Tratado de Libre Comercio (TLC) con China, la derrota del peronismo en las elecciones del domingo en Argentina abrió expectativa en dirigentes de la coalición de gobierno y en analistas locales sobre cuánta fuerza puede hacer el gobierno de Alberto Fernández, en medio de distintos frentes internos con una negociación pendiente con el Fondo Monetario Internacional (FMI), para trancar la posición aperturista uruguaya en el bloque regional.

La próxima cumbre de presidentes del Mercosur será a mediados de diciembre en Brasilia y en el Poder Ejecutivo aguardan por el posicionamiento argentino luego del golpe electoral, dijeron a El País fuentes de Presidencia.

El presidente del directorio del Partido Nacional, Pablo Iturralde, dijo que el resultado electoral “marca cierto desgaste del gobierno” kirchnerista. “En lo discursivo lo que se vio de Alberto Fernández fue un tono más conciliador hacia lo interno, pero creo que también hacia lo externo. Vi un Alberto Fernández mucho más abierto al diálogo y también eso se genera hacia el exterior. Es claro que nos vamos a encontrar con un gobierno argentino que con los cambios (de gabinete) que se hicieron la otra vez y con la llegada de Santiago Cafiero a Cancillería cambia su forma de dialogar. Eso ayuda mucho”, agregó.

Cafiero, que era el jefe de gabinete de Fernández, pasó a la cancillería en lugar de Felipe Solá a fines de setiembre. El cambio ocurrió luego del revolcón electoral del peronismo en las primarias, que también provocó otras movidas en el Ejecutivo del país vecino tras un cruce entre Alberto Fernández y su vicepresidenta, Cristina Fernández de Kirchner.

Sobre la postura de Argentina en el Mercosur, el secretario general del Partido Colorado y dos veces presidente, Julio María Sanguinetti, mostró cautela y opinó que “habrá que ver cómo se van armando los balances de fuerza”.

En tanto, consultado sobre el impacto que pueda tener el resultado en la política exterior, el líder del Partido Independiente y ministro de Trabajo, Pablo Mieres, señaló las dificultades para el gobierno argentino de atender diferentes frentes en esta coyuntura. “Lo que es complejo para Argentina en este momento es atender simultáneamente una crisis interna que es política y que es económica, y al mismo tiempo operar en el plano internacional planteando eventuales escenarios de confrontación. No parece lo lógico”, dijo.

Por su parte, el frenteamplista Daniel Caggiani opinó que “hay todo un campo de incógnita” sobre el vínculo entre los socios del Mercosur y dijo que Uruguay “más que apostar por una agenda de flexibilización” debe promover “una agenda común”. “Creo que sería bueno una mayor coordinación de Brasil, Argentina, Uruguay y Paraguay en materia internacional. El escenario de Uruguay de buscar esa rendija para seguir avanzando en un acuerdo comercial con China no tiene en términos de realpolitik una posibilidad cierta”, afirmó el diputado del MPP especializado en temas de política exterior.

El doctor en Relaciones Internacionales y director del Instituto de Negocios Internacionales de la Universidad Católica del Uruguay (UCU), Ignacio Bartesaghi, afirmó que Argentina “empieza otra etapa” cuyo foco será el acuerdo con el FMI por el pago de la deuda, lo que a su juicio le saca margen de acción al gobierno argentino.

“Lo que creo es que el nivel de concentración que va a tener que tener Alberto Fernández y su gabinete en los asuntos internos, en la puja con la vicepresidenta Cristina Fernández, y el acuerdo con el FMI, ocupará el 100% de la atención. Entonces creo que para Argentina pasa a ser irrelevante qué pasa con el Mercosur o qué pasa con China, y eso favorece a Uruguay”, dijo Bartesaghi.

“No creo que lo hagan conscientemente. Es que no tiene fuerza para enfrentar tantos frentes juntos, el interno y el externo. El foco es el FMI. Y en lo externo está la expresión del kirchnerismo duro a que se siga sosteniendo esta política tan permisiva frente a las dictaduras, a aplaudir a Cuba y a no condenar a Venezuela. Entre eso y los problemas internos, ¿qué margen le queda a Argentina para preocuparse de si Uruguay avanza o no en un TLC? Para mí poco”, agregó.

“Es inteligente comprometer a la oposición en el acuerdo con el FMI. Es razonable pensar que se llegue a un acuerdo y eso va a dar tranquilidad a los mercados. Lo que busca inteligentemente (Fernández) es dar una señal de diálogo tendiendo un puente a la oposición porque no sabe si tienen el apoyo de Cristina Fernández”, finalizó el experto.

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