Fuente: Agrofy

Giro estratégico en la Iniciativa de una Franja y una Ruta de China: oportunidad para el ecosistema de innovación argentino

Desde 1953 China propone planes quinquenales en pos de su desarrollo económico y social. El 13ero, que está culminando en este 2020, se planteó la eliminación de la pobreza y que su sociedad alcance el status de modestamente acomodada, moderadamente próspera.

Recientemente en Pekín, en la Quinta Sesión Plenaria del 19no Comité Central del Partido Comunista Chino, funcionarios de alto rango han lanzado los principales lineamientos del 14to Plan Quinquenal para el período 2021-2025.

Entre sus propuestas prioritarias destacan la innovación e independencia tecnológica, la reducción de las emisiones de carbono y acortar la brecha de los estándares de vida entre el campo y la ciudad. Llama la atención la no especificación de objetivos concretos en lo que respecta a la tasa de crecimiento.

Una estrategia central del nuevo Plan es la Circulación Dual, un concepto que estará en boga cuando se hable de China y la relación con el mundo en los próximos años. Para lograr un equilibrio entre el desarrollo y la seguridad económica, China buscará acelerar la construcción de un sistema económico moderno mediante dicha Circulación, que tendrá como pilar el mercado interno y permitirá que los mercados interno y externo se impulsen mutuamente.

De esta manera, el crecimiento económico será sostenible a largo plazo, mitigando impactos del mundo post pandemia y provenientes del terreno internacional, como pueden ser las guerras comerciales y tecnológicas. Esta estrategia, además, podría dar a China mayor margen de maniobra, facilitando la transición a una economía de alta calidad impulsada por el consumo.

Además, cabe destacar que el 14to Plan fue pensado incluso más allá de sus cinco años de vida, ya que para 2035 China buscará alcanzar la modernización socialista y para 2050 convertirse en un país fuerte y socialista moderno. China buscando estabilidad y planificando por décadas, algo de los que ya nos tiene acostumbrados.

Por otra pate, transversal al Plan Quinquenal, la Iniciativa de una Franja y una Ruta (BRI, Belt and Road Initiative), que tiene como objetivos globales la coordinación de políticas, el impulso de la conectividad, el libre comercio, la integración financiera y la promoción de la diplomacia people-to-people.

Inspirada en la antigua Ruta de la Seda, este proyecto se ha expandido por todo el tablero internacional, principalmente debido a su ruta terrestre, “Silk Road Economic Belt”, a su trayecto marítimo, “21st Century Maritime Silk Road” y al soporte financiero de dos bancos de gran magnitud, el China Development Bank y el Export-Import Bank of China (China Exim Bank).

La Iniciativa está muy relacionada con la financiación y construcción de proyectos de infraestructura de transporte y de sectores tradicionales, esto es, rutas, ferrocarriles, oleoductos, fábricas, puertos y redes eléctricas. Sin embargo, recientemente en algunas regiones se ha visto un giro estratégico, como consecuencia de proyectos de infraestructura ya concluidos o por concluir en un futuro cercano.

Ahora China también está invirtiendo en el extranjero en sectores como el e-commerce, fintech, soluciones para negocios digitales, healthcare, smart manufacturing y energías renovables. Esta situación genera una doble oportunidad para países como Argentina, en los que se requiere financiamiento tanto a nivel nacional para proyectos de infraestructura, así como también en lo que respecta al ecosistema de innovación, startups y emprendedores.

Como ejemplo de inversiones en materia de energías renovables puede mencionarse el Parque Solar Cauchari, de 600 hectáreas, en la Provincia de Jujuy, el más grande de Latinoamérica. Construido con financiación del poderoso China Exim Bank y llevado adelante por las empresas Power Construction Corp. y Shanghai Electric Power Construction Co.

Por otro lado, en lo que concierne a oportunidades para el ecosistema de innovación argentino, se destacan los fondos de venture capital (VC), conocidos también como capital de riesgo. Este concepto se introdujo por primera vez en China en 1985, poco después de la reforma y apertura propuesta por Deng Xiaping.

Sin embargo, no fue hasta el siglo XXI que los fondos de VC comenzaron a tomar gran impulso, alcanzando niveles exponenciales. Hoy en día China ya se posiciona segundo en este mercado en lo que respecta al número de unicornios y valor de las transacciones, detrás de Estados Unidos.

Para tener una referencia, el capital de riesgo de China invertido en el exterior ascendió a U$S 38.000 millones en el período 2014-16 (14% de la inversión mundial) frente a los U$S 6.000 millones en el período 2011-2013 (4%). Como ejemplo, la empresa argentina Satellogic, dedicada a la industria aeroespacial, en 2019 consiguió financiación por unos 50 millones de dólares y uno de sus inversores fue el grupo chino Tencent. Mediante sus satélites es posible monitorear cosechas, controlar la irrigación y detectar barcos que realizan pesca ilegal, entre otros.

La reciente adhesión de Argentina al Banco Asiático de Inversión en Infraestructura y el inminente ingreso en la Iniciativa de una Franja y una Ruta, sumado a todas estas políticas, planes, instrumentos financieros, posibilidades de inversión, cultura de lo estable y el largo plazo, por solo mencionar algunos, generan un mundo de oportunidades internimable con China. Deng Xiaoping, el padre de la modernización china, una vez dijo que “no importa que el gato sea blanco o negro, lo importante es que cace ratones”.

Este es uno de los grandes desafíos, conocer las herramientas disponibles y traducirlas en pragmatismo. También mencionó que «si abrimos la ventana, junto al aire fresco entran las moscas». Este es otro reto importante, robustecer las fortalezas y oportunidades y planificar estrategias en materia de política exterior que mitiguen las debilidades y amenazas.

*Director de Investigaciones de la Asociación Civil para la Cooperación Argentino-China (ACCACh), Asesor en asuntos chinos, Licenciado en Relaciones Internacionales, Licenciado en Ciencias Políticas, Master en Negocios Internacionales en Universidad de Shanghái. 

Deja un comentario