Inversiones chinas en cerdo: Ponen en marcha 4 comisiones para preparar la “letra chica” que deberán cumplir las granjas

Fuente: Clarín

Mientras se espera que en noviembre China responda sobre el memorándum de entendimiento que Argentina le propuso para avanzar con la propuesta de integración porcina, en el país ya se trabaja en distintas comisiones para adelantar la “letra chica” de los aspectos técnicos de las nuevas granjas, que deberán acordarse una vez que se firme el tan mentado acuerdo.PUBLICIDAD

Así, desde Subsecretaría de Ganadería del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación (Minagri), se convocó al MV Jorge Brunori, coordinador del Proyecto Nacional de Producción y Sanidad Porcina del INTA, quien puso en marcha 4 comisiones que están abordando los temas de Sanidad, Medio Ambiente, Genética y Bienestar Animal.

Esta última está coordinada por el Ing. Agr. Daniel Campagna, docente, investigador y responsable del área de Producción Porcina en la Cátedra de Sistemas de Producción Animal, de la Facultad Ciencias Agrarias de la Universidad Nacional de Rosario (UNR), quien desde el año pasado encabeza un proyecto de bienestar animal, que se compara el comportamiento de cerdos al aire libre y en galpones de cama profunda.

El grupo -del que participan técnicos del INTA, del Senasa, del Minagri y de otras universidades- comenzó a trabajar hace 20 días y esta semana presentó un primer informe al subsecretario José María Romero. Su conformación sirvió también para hacer una síntesis de la legislación y normativas sobre bienestar animal ya existen en la Argentina.

Al respecto, Campagna destacó que “si bien no hay ninguna norma específica para porcinos, hay muchas disposiciones generales sobre bienestar animal aplicables no solo a las futuras granjas chinas, sino también a todas aquellas que se instalen en el país”.

Como parte de su Programa de Bienestar Animal, el Senasa tenía previsto comenzar a elaborar en 2020 una normativa específica para cerdos, tarea demorada por la pandemia. Sí, en cambio, en diciembre pasado, publicó la resolución 1697/2019 sobre bienestar animal para especies productoras de carne, que aplica a la producción porcina.

Escasa información

“Hay un pre proyecto de lo que deberían ser las granjas chinas, elaborado por especialistas convocados por la Cancillería que tiene planos y detalla ciertas dimensiones, pero que no habla del manejo de los cerdos. Sobre la base de esa escasa información elaboramos un informe que plantea qué requisitos deberían tener las futuras granjas chinas, para cumplir con las normativas de bienestar animal vigentes en Argentina, una vez que se firme el memorándum de entendimiento”.

Campagna citó que la resolución 1697/2019 señala que el animal debe poder expresar su comportamiento natural. Eso implica que cada cerdo, en la etapa de engorde, debe contar con 0,7 m2, que según los trabajos de investigación y lo que pide la UE, se considera que “es la superficie adecuada para esa etapa, la cual en el proyecto chino llega a 1,1 m2 por animal, lo cual es un muy buen dato”, aunque nada se dice respecto de la ventilación ni de los tipos de piso a usarse.

Tampoco hay información de otras superficies que, según precisó Campagna, deben ser, por animal, de: 0,3 m2, en el post destete; de 0,5 a 0,6 m2, en la etapa de desarrollo (de 30 a 60 kg) y 0,7 m2, en el engorde (60 a 120 kg), condiciones que respetan las grandes granjas en el país.

Daniel Campagna: “A la brevedad habrá una normativa específica para el cerdo que irá muy de la mano que lo que se hace en el mundo, en bienestar animal, con una impronta argentina”.

Daniel Campagna: “A la brevedad habrá una normativa específica para el cerdo que irá muy de la mano que lo que se hace en el mundo, en bienestar animal, con una impronta argentina”.

En la Argentina no hay prohibición de uso de jaulas -que miden 0,65 x 2,20 m- en la gestación, pero toda la legislación mundial impulsa la gestación grupal en galpones confinados, con cama de paja, o piso de cemento, donde las futuras madres están libres, a razón de 3 m2 por animal, con mayor confort.

Los mismo planos del pre proyecto chino-argentino prevén el uso de jaulas para las madres, lo que quedaría obsoleto en pocos años, en el caso bastante probable que se modifique la actual legislación nacional y se prohíba su uso en un futuro próximo.

“Planteamos que ante un probable cambio en la legislación ambiental y de bienestar animal para el cerdo, habría que pensar que las nuevas granjas que se construyan respeten los estándares internacionales. Y a las ya existentes debería dársele un plazo, acompañándolas con líneas de financiación, para encarar las obras de adecuación”. A sus productores porcinos, la UE les dio un plazo de 8 años, entre 2005, cuando se sancionó la norma, y 2013, al entrar definitivamente en vigencia. Actualmente, un galpón para gestación grupal vale 20% más que un galpón de jaulas”, precisó Campagna.

Manejo incierto

También falta información sobre el manejo de los animales. El pre proyecto solo dice que el destete será a los 28 días, plazo que Campagna considera correcto, pero nada informa respecto de si habrá castración quirúrgica con anestesia o inmunológica (aplicación inyectable de 2 dosis en animales jóvenes, a partir de los 40 kg, que hacen que mantengan todas las bondades del macho entero, pero sin fecundar a las cerdas, práctica que ya habitual en las grandes granjas y este sería el caso). La castración quirúrgica es la más común de las prácticas en las granjas chicas y medianas, aunque aún no es obligatorio el uso de anestesia, que sí podrá serlo a partir de futuras normas de bienestar animal que sigan los estándares internacionales.

Otro tema que el pre proyecto no aclara es si van a cortar la cola de los cerdos para evitar el canibalismo entre ellos o si se van a descolmillar, prácticas casi erradicadas en el país y que de aplicarse también irían contra normas internacionales de bienestar animal.

Campagna señala que “a la brevedad habrá una normativa específica para el cerdo que irá muy de la mano que lo que se hace en el mundo, en bienestar animal, con una impronta argentina”. Y recalca que “la normativa con la que trabajamos es de diciembre de 2019, sobre producción de animales para carne. El Senasa no comenzó a trabajar con motivo de las inversiones chinas”.

Sobre del informe presentado al Minagri señala que “es una hoja de ruta para ir puliendo el proyecto. Pretendemos que sobre la base de los planos que muestran gestación en jaula, (los chinos) los repiensen y armen otro diseño que contemple la gestación grupal, como una recomendación de normativas a futuro. Hay que pensar en lo local adelantándonos a las exigencias externas y a las del consumidor local”.

El bienestar animal impacta en la producción de los animales y en la calidad de la carne. En este sentido, señaló que “las grandes granjas argentinas están acomodándose en uso de antibióticos y a la gestación grupal. Con el manejo de bienestar animal son muy cuidadosos. Conocen las exigencias al respecto en el mundo y las aplican aunque no haya una normativa específica en el país, ya que “nadie haría una inversión de semejante envergadura sin tenerlo en cuenta. No pueden perder dinero por maltrato animal”, recalcó.

Por último señaló como ventaja del pre proyecto chino que incluye a las plantas de faena dentro del mismo predio de la granja, lo cual prácticamente evitaría el transporte de animales, con lo cual el bienestar animal estaría preservado en ese aspecto.

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