“Buscamos diversificar nuestras exportaciones agroindustriales al mercado chino”

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Fuente: Revista Orientar
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“Queremos una nueva y más profunda integración con las naciones”. Ricardo Buryaile miró a los asistentes a la Cumbre Agrícola del G20, en Xian, y expresó esa declaración de objetivos. Hacia allí enfoca su tarea desde el Ministerio de Agroindustria. Y en el acercamiento a la comunidad internacional, hay un país que sobresale en el mapa: la República Popular China. Se debe a que ofrece un mercado de perspectivas amplias. La estrategia, en ese sentido, apuesta a variar las ventas. “Se está trabajando en la diversificación de nuestras exportaciones agroindustriales a ese mercado, haciendo hincapié en productos con agregado de valor y economías regionales, además de algunos productos a granel (sorgo, cebada y maíz, entre otros) que permitan generar una mejora en la balanza comercial bilateral”, me aseguró Buryaile en una entrevista.

– ¿Y de qué manera se trabaja para ampliar y diversificar el comercio con este socio económico?
-Lo hacemos en varios frentes y en forma conjunta entre los diferentes organismos nacionales involucrados (Agroindustria, Cancillería, Producción, Agencia Nacional de Inversión y Comercio Exterior) y en coordinación con las provincias y cámaras sectoriales. En materia de promoción comercial, junto a la presencia en ferias sectoriales consideradas estratégicas para el sector, mediante pabellones nacionales que nuclean a las empresas nacionales bajo la promoción de la marca país, se están programando el desarrollo de misiones empresariales y rondas cruzadas de negocios. El objetivo es fomentar el conocimiento de nuestro sistema productivo, tecnológico y la relación entre empresas de ambos países en vista al incremento del comercio, alianzas productivas e inversión en el sector agroindustrial argentino.

-Más allá de la tarea para diversificar las exportaciones, ¿qué productos argentinos pueden ganar terreno en el mercado chino?
-Se están apoyando a los exportadores de carne vacuna y aviar. También, productos de la pesca, frutas frescas (peras, manzanas, naranjas y uvas de mesa), lácteos (fórmulas infantiles lácteas, leche UHT y quesos semiduros), alimentos procesados (galletas, golosinas, pastas), vinos, pienso animal. Y se negocia la apertura del mercado chino de arándanos, cerezas, carne ovina de la Patagonia, carne bovina enfriada y miel, entre otros productos.

-¿Cómo analiza, en ese sentido, que China sea el principal destino de las exportaciones argentinas de carne vacuna? ¿Dónde está la clave?
-Es importante destacar que la demanda de carne vacuna de China resulta relativamente complementaria a la demanda local, dado que por el gusto culinario de los consumidores chinos, adquieren cortes no tan valorados por el consumidor argentino, como son el garrón y brazuelo. Además, por el crecimiento del poder adquisitivo de buena parte de la población china, cuya clase media ronda los 225 millones de personas y se proyectan en más de 470 millones en 2020, su demanda de alimentos adquiere mayor sofisticación y exigencia de calidad. Esto abre una gran oportunidad para los proveedores mundiales, pero requiere a su vez un esfuerzo de promoción y compromiso de proveer productos de calidad.

“El objetivo es fomentar el conocimiento de nuestro sistema productivo, tecnológico y la relación entre empresas de la Argentina y China, en vista al incremento del comercio, alianzas productivas e inversión en nuestro sector agronindustrial”, sostuvo el ministro Ricardo Buryaile.

-Actualmente, nuestro país sólo exporta carne congelada sin hueso al mercado chino. ¿Qué otras variantes buscan venderle a este país?
-Estamos negociando la apertura de carne bovina enfriada, orientada a cubrir la demanda de cortes Premium por parte de restaurantes y hoteles, ya que estos cortes deben ser transportados en avión. También, carne ovina de la Patagonia, por su alto nivel de consumo y la oportunidad de desarrollo del sector nacional. Y carne porcina, porque representa una oportunidad para un sector que atraviesa un rápido crecimiento en nuestro país, para poder colocar cortes que contarán con una baja demanda en el mercado local (patas, rabo, orejas y cabeza).

-¿Y qué importancia pueden tener a futuro el desarrollo de tecnología y el aumento de la producción ganadera en el vínculo con los chinos?
-Mucha, sin dudas. Actualmente, China se ha constituido en nuestro principal mercado de exportación. Sin embargo, hoy sólo representamos el 9% de las importaciones totales de carne vacuna de ese país, con lo que el incremento de la oferta exportable y el número de establecimientos habilitados para comerciar a China resultan fundamentales para acrecentar la presencia de nuestra carne en ese mercado. Sobre este último punto, se ha coordinado con la autoridad sanitaria china una visita de inspección en septiembre pasado. Si el resultado es positivo, permitirá incorporar 33 nuevos establecimientos a los 29 ya habilitados para exportar carne aviar y bovina.

Así como dejó en claro la hoja de ruta en materia de agroindustria, Buryaile promovió también la llegada de inversiones chinas durante la Cumbre Agrícola del G20. Lo hizo ante la poca presencia del gigante asiático en este sector de la economía argentina, pese al crecimiento de la relación bilateral y la firma de convenios de cooperación. “Es fundamental que existan las condiciones macroeconómicas que permitan brindar estabilidad y proyección para la radicación de inversiones productivas, ya sean de China o de otros países. Estamos trabajando fuertemente para dar señales de estabilización de la economía y previsión de las políticas que permitan la concreción de las inversiones y el fomento de alianzas entre empresas nacionales y chinas, que potencien la producción nacional y faciliten el acceso de productos argentinos a China. Avanzamos para mostrar seguridad jurídica y previsibilidad para los negocios”, comentó el Ministro a esta revista.

-¿Cuál fue la reacción de los dirigentes y empresarios chinos cuando les pidió que apuesten por la agroindustria argentina? ¿Hay señales de que quieren invertir a corto plazo?
-La recepción fue muy buena y recibí muchas expresiones de interés y de evaluación de las nuevas condiciones para redefinir estrategias de inversión en el exterior. La idea fue mostrar la importancia de las decisiones que el gobierno argentino había tomado, el proceso de desregulación y eliminación de las trabas a la producción y exportación de productos agroindustriales, las medidas macroeconómicas para brindar mayor estabilidad y previsión a la producción e inversiones y el apoyo que recibirían de la actual administración para realizar inversiones productivas en nuestro país. En los últimos años, las empresas chinas han iniciado un proceso de inversión en el exterior muy fuerte, pero en lo que respecta al sector agroindustrial, su volumen aún es relativamente bajo y resulta muy analítica y precavida al momento de la toma de decisión.

-¿Cómo impactó en el sector el freno que impuso China a las compras de aceite de soja argentino? ¿De qué forma se está trabajando desde su gestión para sumar valor agregado a las materias primas que nuestro país vende actualmente al mercado chino?
-Desde 2010 se ha observado los efectos generados por la reestructuración del sector de molienda de soja en China, que ha llevado a una reducción de las importaciones de aceite de soja de 2,39 millones de toneladas en 2009 a 800.000 toneladas en 2015. Este es el trasfondo de la disminución continua que han experimentado las exportaciones de aceite de soja de la Argentina a China, y que han derivado en que el sector comenzara a destinar su producción a países como la India, Egipto e incrementar la producción y exportación de biodiesel. El presidente Macri planteó a su par XI Jinping su preocupación durante la reunión que mantuvieron en la Cumbre del G20 por la caída en los productos con valor agregado en la composición de las exportaciones argentinas a China, y recibió el compromiso de la contraparte en apoyar los esfuerzos que realiza nuestro país en diversificar e incrementar dichas exportaciones a este mercado.

-¿Qué objetivos, en definitiva, se plantea a futuro con China?
-Nuestro interés es continuar profundizando la relación y afianzando los lazos de cooperación y confianza que permitan incrementar la presencia y reconocimiento de la Argentina y sus productos agroindustriales en China. Y también, canalizar el interés de los empresarios chinos en invertir en el sector mediante la construcción de puentes que faciliten la comunicación y el contacto con nuestros empresarios, que podrán demostrarles que conocen muy bien cómo elaborar productos de altísima calidad. El mayor beneficio podrá obtenerse de la asociación entre ambas partes que permitan capitalizar y hacer crecer los negocios, facilitando la colocación del producto en China y otros mercados a nivel mundial.

*La entrevista fue publicada  en la edición Noviembre 2016 de la revista OrientAr

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