Competencia China provoca déficit comercial y desindustrialización en América Latina

Fuente: Reporteacero

La competencia desleal de China en el mercado del acero ha provocado un elevado déficit comercial del acero en América Latina, que ha desplazado a socios comerciales  y afectado a los productores de países locales provocando una paulatina desindustrialización en la zona, la Asociación Latinoamericna del Acero (Alacero).

“La competencia desleal de países como China ha provocado un incremento de las importaciones de comercio indirecto de acero que va más allá de las fuerzas de mercado, desplazando a otros socios y afectando directamente a los productores locales, que en varias ocasiones han tenido que abandonar sus actividades, transformándose en importadores de los mismos productos que solían fabricar”, indica Alacero en el estudio «Comercio indirecto: Realidad y Tendencias», presentado ayer por la noche en una conferencia telefónica y por webcast.

El estudio señala que la cada vez mayor penetración de China en el mercado mundial del acero, ha coincidido con una menor participación del resto del mundo y de América Latina en las importaciones de comercio indirecto.

Destaca particularmente que la presencia de China en este caso es igual y casi mayor que la de la intrarregión, provocando una presión de las industrias manufactureras locales que ha llevado a Latinoamérica a una paulatina desindustrialización.

Señala que en 2011, China explicó 20% de las importaciones, con un volumen de 4,1 millones de toneladas, mientras que el comercio intrarregional representó un volumen menor de 3,5 millones de toneladas.

“América Latina importó intrarregión 11% del flujo en el año 2000, alcanzando en 2005 un máximo de 21%, mientras en 2011 el ratio alcanzó un 16%”, detalla el estudio.

Déficit comercial histórico

Destaca que el défcit comercial del acero 2010 fue el mayor de la década, con un valor de USD 71,189 millones, provocando que en la última década, América Latina se convirtiera en unaimportadora neta de bienes manufacturados con alto contenido de acero.

“Todo esto muestra en la actualidad que América Latina sea una importadora neta de productos de comercio indirecto de acero, ya que entre 2000 y 2010 las importaciones se multiplicaron por 2.3 mientras las exportaciones fueron un poco menos dinámicas, con un multiplicador de 1.9.

“Parte del mayor dinamismo de las importaciones respecto de las exportaciones se debe a la apreciación de las monedas de varios países de la región. Esta situación afecta a la competitividad regional”, indica el reporte.

Alacero señala que la región latinoamericana ha experimentadoun ahondamiento del défcit comercial a partir de 2004 y que durante la crisis global de 2009, tanto las importaciones como las exportaciones experimentaron una caída de 22% y 24% respectivamente.

“En 2010 los valores de comercio se situaron por sobre los de 2008, marcando un máximo de USD 160,729 millones en el caso de las exportaciones y que se elevó a USD 231,918 millones para las importaciones. Con esto, el défcit comercial de 2010 fue el mayor de la década, con un valor de USD 71.189 millones”, destaca el estudio.

Señala que en ciertos países esa situación se combina con elevados costos productivos para las industrias, debido a energía cara y altas tasas de impuestos que dificultan el desarrollo de nuevos negocios manufactureros.

Agrega que América Latina siempre aspiró a ser una región industrializada pero, en el pasado, la incertidumbre política, las reiteradas crisis económicas, la inexistencia de efectivos acuerdos de integración comercial, y los conflictos sociales no permitieron la emergencia de una estructura productiva sólida, capaz de afrontar la competencia mundial.

No obstante, algunos países de la región han logrado desarrollar ciertos sectores, en particular México, Brasil y Argentina, quienes gozan de un parque industrial relativamente amplio, destacando el sector automotriz como la principal actividad manufacturera en la región.

“El análisis del comercio indirecto de acero, es decir, del intercambio de bienes manufacturados con alto contenido de acero, permite observar cuáles son los sectores donde la región es capaz de autoabastecerse y cuáles son netamente importadores, demostrando nichos industriales donde se podría avanzar”, explica.

En cuanto a la demanda, indica que la emergencia de una cada vez mayor clase media, asociadas a una población joven, muestra un gran potencial de consumo de bienes manufacturados con alto contenido de acero, como pueden ser los autos, electrodomésticos y viviendas, entre otros.

En general, reitera que América Latina es importadora neta de bienes de comercio indirecto de acero y dichas importaciones han crecido en el tiempo, a medida que aumenta también el poder adquisitivo, que se puede aproximar mediante el PIB.

“No obstante, existen relaciones comerciales entray extra región que son claves para entender cómo funciona la actividad manufacturera en América Latina eidentificar falencias estratégicas, como por ejemplo la no existencia de una industria o el desplazamiento de un socio regional por otro desde ultramar, como podría ser el caso de China”, advierte el estudio Alacero.

Refiere que el estudio sobre Desarrollo de la Cadena de Valor Metalmecánica elaborado por Alacero en 2011 identifica una serie de razones por las que América Latina estaría en proceso de desindustrialización, entre las cuales destacan la primarización de las exportaciones (incremento de la participación de los productos primarios en el total de ventas al exterior)

“Eso puede ser síntoma de la enfermedad holandesa, es decir que, la desindustrialización causada por la apreciación del tipo de cambio, como resultado del descubrimiento de recursos naturales escasos en un determinado país o región”, explica.

Explica que la enfermedad holandesa provoca efectos adversos, pues la tendencia hacia la apreciación cambiaria se dispara en estos casos por una serie de factores que promueven un fuerte ingreso de divisas y una espiral de precios, salarios y costos.

Por otro lado, el estudio señala que la desindustrialización no está necesariamente asociada a una primarización de las exportaciones.

“La participación de la industria en el empleo y en el valor agregado puede reducirse por la pérdida de competitividad internacional de las actividades manufactureras en comparación con otros países, lo que se conoce como un proceso regresivo.

“También, la participación de la industria en el empleo y en el valor agregado puede reducirse por la relocalización en el exterior de las actividades manufactureras más intensivas en trabajo o con menor valor agregado, esto es un proceso virtuoso”, explica.

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