La Política Exterior de la República Popular de China, la llegada de Xi Jinping y sus vínculos en América Latina

Fuente: China-Files

El presente ensayo tiene como propósito el poder comprender el papel que desarrolla y desarrollará Xi Jinping dentro de región de América Latina, como consecuencia de las expectativas generadas a raíz de su visita por la zona. Para poder entender el rol que jugará China, se propone realizar un análisis de la filosofía china y de sus momentos históricos clave a partir de la apertura de la década de los setenta. Visualizando a la China de hoy como un proyecto de nación con una clara continuidad a través de Deng Xiaoping y sus tres herederos. Además se plantea un punto de intersección entre la filosofía china y la visión constructivista, que nos pueda permitir generar un estudio y una interpretación de la sino-política con mayor precisión.
La importancia que tiene la República Popular de China dentro de las últimas cuatro décadas, radica no sólo en el factor económico, sino en la manera en que ha desarrollado su política a nivel interno y externo. China es un estado que presenta una conformación económica y política sui generis, razón por la cual debe ser entendida desde una sino-visión; en dónde factores como el filosófico y el cultural, han dado como resultado la llamada “Cultura estratégica de China”.
La falta de comprensión sobre el fenómeno China la debemos a la visión provinciana que tenemos en el resto del mundo, la cual es emanada del pensamiento occidental, y alejada de cualquier universalismo. El hecho de que China emerja como una potencia global integral, es resultado de su proceso histórico, el cual nos lleva hasta el Mandato del Cielo de las primeras dinastías chinas. Dentro de este periodo se encuentra el fundamento filosófico de la vida política de China, basado en varios Maestros. Primero, Laozi con “El Arte de la Armonía”, en donde realiza hincapié en el estado natural de las cosas y el equilibrio de ellas; además de centrar la función del gobierno en el pacifismo daoísta, refiriendo a la guerra y a la violencia como síntomas de inestabilidad del poder.
Bajo éste planteamiento, el arte de gobernar recae en no desordenar un estado por más grande y complejo que éste sea. Por ello, hoy en día, los académicos chinos de Relaciones Internacionales buscan un puente entre la filosofía china basada en el I Ching (Yijing, libro de las mutaciones) y el constructivismo de Alexander Wendt (Yaqing 2013) Otra aportación literaria de suma importancia en la visualización de la política es el “Arte de la Guerra” de Sun Zu, llamado por algunos como el arte de la manipulación, con una connotación peyorativa. Sin embargo, ésta joya de la literatura dinástica, nos habla de la premeditación para determinar la conducta política y militar, conjugando la racionalidad y la moral (basada en Laozi y Kong Zi), y dando como resultado la victoria del conflicto a través de métodos no violentos, sino por medio de la sabiduría. Esta premeditación se ha plasmado a lo largo de la vida política de la República Popular de China y sus cambios estructurales, que han provocado que sea líder mundial a nivel económico y que se erija como líder regional a nivel político-militar. Habiendo sentado los fundamentos del origen de la sino-política, es necesario analizar a la institución que ha generado el éxito de China dentro de la escena internacional. Me refiero al Partido Comunista Chino, que es el eje de la política interna y externa.

Partido Comunista Chino como eje institucional de la política
La política de la República Popular de China se encuentra ligada al Partido Comunista Chino (PCCh), ya que el sistema político chino se encuentra dominado por tres burocracias: el partido, el gobierno y el ejército. Siendo el primero de ellos el que determina a los otros dos, y quien maneja de manera simbiótica al segundo. La vida política interna y extterna se encuentra manipulada por el Buró Político del PCCh; ésta estructura al interior del PCCh es considerada el centro de mando del partido y, típicamente, cuenta con entre catorce y veinticinco miembros, la inmensa mayoría de los cuales pertenece al selecto grupo de entre veinticinco y treinta y cinco personas que conforman la cúspide de la élite política de la RPCh. En el caso del XVIII Congreso Nacional del Partido Comunista Chino, fueron seleccionados siete miembros, todos ellos hombres. El más poderoso de los miembros del Comité Permanente del Buró Político ostenta también el cargo de Secretario General del Partido.

Desde la abolición de la presidencia del partido éste es el cargo de mayor rango dentro del PCCh. (Esteban, 2005) Por lo tanto, la figura del Presidente de la RPCh recae en el Secretario General del Partido, quien desde noviembre de 2012 es detentado por Xi Jinping. Ante esto, la política interna y externa depende de esta cúpula del poder, siendo los ejes de dicha política la voluntad del partido. Dicha voluntad se encuentra justificada dentro de los estatutos del mismo partido, que desde 1982 reconocen que el PCCh es el “representante de los intereses de todos los chinos”, dejando de lado las concepciones gubernamentales y y la representación del pueblo desde la visión occidental. El centralismo democrático chino llama a la subordinación de los miembros hacia la organización, y por ende, la de la organización en su conjunto hacia el Comité Central.

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