La concesión dada a empresa china para construir un canal genera dudas

Fuente: Eltiempo.com.ve

Managua.- Cuando el presidente nicaragüense Daniel Ortega le concedió a un ejecutivo chino de telecomunicaciones los derechos exclusivos para construir un canal de 40.000 millones de dólares que una el Pacífico y el Atlántico y para operarlo por 100 años, su gobierno exaltó los resultados obtenidos por este empresario en distintos proyectos de comunicaciones inalámbricas en más de 20 países.   

Xinwei, la empresa de Wang Jing, se atribuía haber sacado adelante una cantidad de propuestas por más de 5.000 millones de dólares en los últimos tres años, en sitios tan distantes como Camerún, Zimbabue y Ucrania. Se presenta a sí misma como una firma de “gran fuerza y eminencia sublime en la industria de las comunicaciones mundiales”.

Un análisis detenido de esas aseveraciones hecho por la Associated Press (AP) en distintas partes del mundo ofrece un panorama diferente. Si bien al menos algunas de las iniciativas de Xinwei en China parecen haber sido exitosas, la empresa de Wang ha estado involucrada en varios proyectos menores que han tropezado con problemas.

Este es el problema 

Los antecedentes de Wang están generando inquietud entre empresarios nicaragüenses, líderes de la oposición y expertos que dudan que este empresario chino poco conocido sea capaz de construir un canal de más de 210 kilómetros (130 millas).

“Estos son proyectos de una magnitud que los supera” sostuvo Derek Scissors, investigador que estudia las inversiones chinas en el exterior para la Heritage Foundation.

La empresa con sede en Beijing en una declaración por escrito, dijo a la AP que adelantaba planes en al menos cinco países y que busca inversionistas para nuevas redes de telecomunicaciones que costarán miles de millones de dólares en Rusia y Ucrania.

Admitió que había tenido problemas en varios países, que van desde competencia desleal de otras firmas que bajan demasiado sus precios hasta demoras en la obtención de licencias de los gobiernos.

Lo que se supo   

La compañía fue fundada en 1995 como una rama de la empresa estatal China Datang Corp. Producía una tecnología de telecomunicaciones inalámbricas como alternativa a la tecnología dominante en buena parte del mundo.

La empresa parece haber tenido éxito en China. Consiguió contratos con el Estado y con firmas privadas, pero esa tecnología no ha prendido en el exterior, por lo que crecieron sus problemas financieros antes de que Wang asumiese el control en 2010.

No se sabe mucho de Wang quien tiene 40 años, ni de cómo fue que pudo adquirir Xinwei o cuánto pagó por ella.

Según un banco de datos de Hong Kong, dirigió una decena de empresas, algunas de las cuales siguen funcionando y otras se han disuelto.

Las propias organizaciones noticiosas estatales chinas dicen que no han podido averiguar demasiado del pasado de Wang. El portal de Xinwei, no obstante, muestra a importantes líderes, incluidos el presidente Xi Jinping y el primer ministro Li Kequian, visitando la compañía, lo que revela sólidas conexiones con el gobierno.

Más importante todavía, según analistas, Xinwei tiene una línea de crédito de 2.000 millones de dólares del estatal Banco de Desarrollo Chino.

Ronald MacLean Abaroa, exfuncionario boliviano del Banco Mundial que hace de portavoz de Wang, lo describe como “un exitoso empresario en su país y en otras partes del mundo”. “Tiene dinero y quiere invertir para dejar una huella en el mundo.

En la mayoría de los países la firma parece haberse concentrado en la venta al por mayor de equipo para comunicaciones inalámbricas, pero en Nicaragua y Camboya sus objetivos son mucho más ambiciosos y ha tratado de construir y operar redes inalámbricas de voz y datos.

“Si ha comenzado a funcionar en cualquiera de sus mercados, todavía no ha tenido impacto alguno”, expresó Laura Holland, directora de investigaciones de la consultora privada Business Monitor International.

El gobierno nicaragüense no ha suministrado detalles de su licitación para un nuevo servicio inalámbrico de voz y para un sistema de banda ancha, pero el precio inicial para las concesiones, de acuerdo con sus competidores, fue de 90 millones de dólares.

Wang pagó sólo 20 millones de dólares en enero luego de que tres de los principales proveedores de servicios celulares -Claro, Movistar y el Instituto Costarricense de Electricidad- desistieron de hacer ofertas, según el Ejecutivo.

Único licitador

Los rivales políticos de Ortega sostienen que Xinwei resultó el único licitador porque el gobierno fijó requisitos hechos a la medida de la empresa, que era la única que podía satisfacerlos. Xinwei no respondió a preguntas al respecto.

“Definitivamente que esa licitación no fue de lo más transparente, estaba cortada a la medida para que ganara Xinwei y a estas alturas no vemos que haya algo que justifique la falta de inversión”, dijeron el excontralor de Nicaragua y exdiputado independiente Agustín Jarquín.

Orlando José Castillo, director del Instituto Nicaragüense de Telecomunicaciones y Correos, aseguró que la red llegaría este mes y que se había demorado por la necesidad de construir antenas e instalar otros equipos, pero no hay indicios de que Xinwei lo esté haciendo.

Muchos en Nicaragua creen que los antecedentes de Xinwei son un mal agüero para el canal, un viejo sueño de las empresas involucradas en el comercio mundial.

El proyecto fue considerado varias veces por Estados Unidos en el siglo XIX, antes de que se decidiese a invertir en un canal más corto en Panamá.

Wang y otros dicen que la vía de navegación  nicaragüense podría admitir barcos más grandes que el panameño, que pronto desbordará sus capacidades,  y beneficiarse del creciente comercio entre Asia y Estados Unidos.

“No podemos creer que se va a construir un canal interoceánico por esta empresa, cuando a estas alturas no ha puesto ni una sola línea telefónica ni  nada de lo que anunció. Todo es mentira”, dijo  el diputado opositor Eliseo Núñez.

No obstante, en junio, el gobierno sandinista promulgó en poco tiempo una ley que le daba a Wang una concesión por un siglo para construir y administrar el canal, sin una licitación pública y con menos de una semana de debate en el congreso. Wang recibió la luz verde a cambio de 10 millones de dólares al año cuando  empiece a funcionar, más una participación de 1% que sube 10% con cada década que pase.

Esa es una ganancia mucho menor que la que ofrecen muchas empresas privadas por el derecho a realizar grandes proyectos en otras naciones en desarrollo, de acuerdo con Noel Maurer, profesor de la Business School de Harvard que estudia los manejos de las empresas en países inestables, sobre todo en América Latina.

Bob Prieto, vicepresidente senior y experto en  de infraestructura de Fluor, una de las firmas de ingeniería  más grandes del mundo, calculó que el proyecto tendría que generar mil millones de dólares al año para resultar rentable, según un costo estimado de 40.000 millones de dólares.

Para ello, el nicaragüense tendría que tener al menos la mitad de tráfico que el Canal de Panamá.  “Si estos costos son reales, las cifras no cuadran”.

Dossier

– En 12 de los 20 países donde Xinwei Telecom Enterprise Group y em- presas asociadas dicen haber hecho negocios, AP no encontró evidencia alguna de proyectos grandes y exitosos vinculados con la firma.

– En Camboya sigue haciéndose esperar una nueva red inalámbrica de alta tecnología, que sufre demoras inexplicables.

– En Zimbabue, Xinwei se asoció con una empresa a la que le quitaron su licencia para operar y cuyos bienes fueron confiscados por un banco local.

– En Camerún, un socio que según Xinwei administra la red de banda ancha más grande del país es descrito por el gobierno como la más pequeña de tres firmas que compiten y está siendo investigado por hacer afirmaciones falsas sobre  su desempeño.

– Y en Nicaragua no hay indicios de una red inalámbrica de 700 millones de dólares, que hace  año  anunció su intención de construirla.

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