Fuente: Ámbito Financiero

Con cotizaciones internacionales que no se veían desde el 2014, y que llevaron la tonelada de leche en polvo a superar los u$s4.200, la irrupción de China en el mercado de lácteos sacudió fuertemente a la actividad, aunque no está claro aún si se trata de un hecho circunstancial o, como en otros rubros hasta ahora (granos, carne vacuna, etc.) ya es una cuestión cuasi estructural producto del renovado crecimiento económico del gigante asiático, tras la pandemia.

Según el último informe del Rabobank, “en general, se espera un crecimiento económico en gran parte del mundo en 2021, lo que es positivo para la demanda de lácteos. Sin embargo, la fortaleza económica en buena parte del mundo fue el resultado de estímulos fiscales y apoyo gubernamental. La eliminación progresiva del soporte genera cierto riesgo a la baja”, señalan y destacan, además, que “Los precios elevados de la leche en China están estableciendo récords, pero es probable que alcancen un pico. Los precios elevados habían impulsado aumentos a corto plazo en la demanda de importación de leche en polvo, además de las necesidades de almacenamiento”.

Según el Rabobank, China sigue teniendo ambiciones de consolidación y crecimiento en su sector de producción láctea”. A este respecto, sin embargo, las subas en los precios agrícolas y, por ende, de la suplementación (alimentos balanceados), pesan sobre las posibilidades de incremento productivo, también en el resto de los oferentes, como Oceanía, en EE.UU., o en Argentina, donde los estancados volúmenes durante casi dos décadas, registraron un incremento relativo a los niveles del 2000, con alrededor de 11.000 millones de litros el año pasado.

La cuestión es que solo precios internacionales muy mejorados pueden consolidar la recuperación productiva en Argentina, al permitir absorber los fuertes incrementos en los costos productivos, y el congelamiento en los valores de venta del mercado local, holgadamente abastecido, ya que consume alrededor de 6-7.000 millones de litros. De acuerdo al trabajo de la Ieral, que preside Pía Astori, “Un interrogante clave es si la producción podrá en el 2021 sostener el crecimiento. Hasta enero, el escenario de precios no se mostraba favorable para los tambos: la leche cruda pasó de $17,3 a $22,7 entre enero 2020 y enero 2021 (+31,7%), un aumento insuficiente para compensar la inflación (ajustando un 4,7% en términos reales). La ecuación se complicó no sólo por el hecho que la leche cruda no logró acompañar la inflación, sino también porque algunos de sus costos más relevantes fueron aún a mucha más velocidad. En el primer semestre de ´20 un litro de leche compraba 2,1 kilos de maíz o 1,2 kilos de soja, relación que desmejoró en la segunda mitad del año pasado y comienzos del ´21. En enero de este año un litro de leche cruda alcanzaba para 1,3 kilos de maíz o 0,8 kilos de soja, una caída abrupta de poder de compra en solo 6 meses”, señala el trabajo de la fundación cordobesa.

… que, mientras el clima (y la falta de lluvias) volvió a colocarse en el centro de todas las expectativas con pronósticos no muy alentadores para lo que queda de marzo, a pesar de los anuncios para este fin de semana, los nuevos aumentos de combustibles, fletes, y salarios, incluso con retroactividad, se suman a la firmeza de otros valores como el de los granos, que complican adicionalmente a eslabones como el del feed lot, polleros, cerdos, o tambos que dependen de estos insumos como base de alimentación. Todo esto se sumó para que el 13º aniversario de la Resolución 125, que fue el miércoles, pasara casi desapercibido. Más aún, cuando uno de los personajes de aquel momento, el ex secretario de Comercio Guillermo Moreno, recientemente volvió a irrumpir en la escena mediática (ahora mucho más calmo y “conciliador” que entonces), y de la mano de una desconocida Sociedad Rural de Buenos Aires que le permiten incursionar en algunos temas del sector con este supuesto aval.

Otros comentarios de los últimos días también se refieren a varias organizaciones del campo (Sociedad Rural, Aberdeen Angus, etc.) que ahora verían destrabado el camino a la realización de sus asambleas y cambios de autoridades, a partir de la flexibilización instrumentada, finalmente, por la IGJ (Inspección general de Justicia) que impedía las reuniones “presenciales”, indispensables en los casos de elecciones que van con listas divididas. Ahora, si bien todavía faltan una serie de definiciones de parte de las autoridades, se espera que en no más de 2 meses, se puedan concretar los comicios. A su vez, en el ambiente de las entidades, fue muy bien recibido el nombramiento del ex Sociedad Rural, Marcelo Fielder, ahora como delegado ante la mesa de Carbap, en su condición de productor y, como uno de los hombres que más conoce los vericuetos de las negociaciones con gobiernos y organismos públicos.

Deja un comentario